Carlos Bianchi cambió el celular del Dios por el de emergencias. Es que las lesiones de sus jugadores no dejan de atormentarlo, ni siquiera en la última semana de entrenamientos previa a las vacaciones. Nicolás Blandi sufrió hoy una distensión en el recto de su pierna derecha y se convirtió en el lesionado número 60 de Boca en el año.
Además, el delantero es el tercer lesionado de la semana: el martes, Leandro Paredesse fracturó un dedo y, ayer, Matías Caruzzo debió abandonar el entrenamiento por una molestia muscular. Boca tiene mucho para trabajar durante la pretemporada. Pero primero, lo físico.

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